Imaginémonos dos balanzas, una de las cuales contiene un gramo y la otra una tonelada; es como si en una estuviera el "yo" y en la otra el "nosotros" del Estado único. Consentir al "yo" cualquier derecho frente al Estado único sería lo mismo que mantener el criterio de que un gramo puede equivaler a una tonelada. De ello se llega a la siguiente conclusión: la tonelada tiene derechos y el gramo deberes, y el único camino de la nada a la magnitud es: olvidar que sólo eres un gramo y sentirte como una millonésima parte de la tonelada.
fragmento de la anotación número 20
jueves, 6 de junio de 2013
miércoles, 5 de junio de 2013
de leidas de cartilla
cuando nos hacen ver algun aspecto "malo" de nuestras vidas y nos tratan de decir que caminos debemos de tomar, termina en habladurias de su propia vida del espejo que las personas quieren hacer de su forma de enfrentar la "vida" de cuando los consejos se transforman en discursos autoegolatras asi creemos que educamos y asi predicamos con el ejemplo
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Y ASI EMPIEZA ESTO
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