A veces es preciso colgar ciertos traje que tal vez no te permitan hacer lo que esta contemplado por tu visión. El cambiar de planes debido a la no-sintonía del traje con los sucesos suele ser molesto pero, no definitivo y dista de ser el causante de que pierdas parte de ese momento.
Hay tiempo para ir de regreso y posar frente al espejo, escoger un vestido tras otro, inclusive a media socializacion puedes pedir permiso y volver con otro atuendo, tal vez se note o no.
Procura también cambiar algo mas, como el maquillaje, el peinado, algún accesorio, algun juicio o una ideología.
En fin, la fiesta comienza en cualquier momento y termina cuando tu quieras.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
opiniones y sentecias diversas